El polémico servicio de seguimiento de Bumbee Labs recibe ahora el visto bueno de la Autoridad de Protección de Datos sueca. Ya no infringe la Ley de Datos Personales.
Tras una colaboración con el municipio de Västerås, se informó ampliamente sobre el servicio de Bumbee Labs, potencialmente invasivo para la privacidad. Con el servicio, el municipio podía ver cómo se movía la población por la ciudad (aunque no a nivel individual). Este verano, la Autoridad de Protección de Datos sueca dictaminó que el servicio, en su forma de entonces, infringía la Ley de Datos Personales (PUL).
«Ahora hemos hecho los cambios que la Autoridad de Protección de Datos quería que hiciéramos, y nos han aprobado. Es la primera decisión de este tipo en Europa», afirma el fundador y presidente de la empresa, Staffan Liljestrand.
El problema de la versión anterior es relativamente complejo. Se trata de si las llamadas direcciones MAC deben considerarse datos personales o no.
Una dirección MAC es un identificador único de cada ordenador, teléfono u otro dispositivo que puede conectarse a la red por Wi-Fi. Sin embargo, no puede vincularse directamente a una persona real, o al menos esa es la postura de Bumbee Labs. La Autoridad de Protección de Datos, en cambio, considera que una dirección MAC debe contar como dato personal, y por eso juzgó que la versión anterior del servicio de Bumbee Labs infringía la Ley de Datos Personales.
Atención, porque ahora se complica. La Autoridad de Protección de Datos justifica su decisión de este verano alegando que la dirección MAC puede vincularse indirectamente a una persona. Así sería si se hubiera registrado junto con datos personales en otros contextos, por ejemplo, por parte del operador de telefonía móvil o al iniciar sesión en una red Wi-Fi con el teléfono.
Tras la decisión de la Autoridad de Protección de Datos, Bumbee Labs modificó su servicio y ya no almacena ninguna dirección MAC.
«Nuestro servicio funciona ahora más o menos como esos cables que a veces se ven en las grandes carreteras y que miden de forma anónima cuántos coches pasan por un punto concreto. Solo que en digital, con teléfonos móviles y en ciudades enteras. La única información que almacenamos es la posición de los teléfonos. Todos los datos personales se eliminan de forma irreversible en un par de segundos. Sencillamente, damos a nuestros clientes la posibilidad de ver cómo se mueven los visitantes de una ciudad como grupo», afirma Staffan Liljestrand.
Los medios se han centrado mucho en que el servicio podía usarse para rastrear a individuos. Pero Staffan Liljestrand afirma que ni la propia empresa ni sus clientes tienen ningún interés en los individuos. Aun así, a la empresa le ha costado dar la vuelta a ese relato, y por eso algunos clientes han adoptado una actitud de espera ante el servicio.
«Algunos de nuestros clientes optaron por esperar a la decisión de la Autoridad de Protección de Datos antes de empezar a usar el servicio. Esta decisión hace que más clientes se sientan seguros al utilizarlo», afirma Staffan Liljestrand.